Cómo medir y ajustar el pH del agua de riego

El agua de riego no es neutra: según su origen puede ser ácida o, más a menudo, alcalina. Y ese pH del agua de riego influye directamente en cómo tus plantas absorben los nutrientes. Medirlo y ajustarlo es una de las acciones más rentables del huerto.
Por qué importa el pH del agua
Aunque abones correctamente, si el pH está fuera de rango la planta no asimila bien ciertos nutrientes (se "bloquean"). El agua de grifo en muchas zonas es alcalina (pH 7,5-8,5), lo que puede provocar clorosis y carencias con el tiempo.
Rango de pH recomendado
Para la mayoría de cultivos, el agua de riego ideal está en torno a pH 6,0-6,5 (algo más bajo en hidroponía, 5,5-6,5). Es una guía: cada cultivo tiene sus preferencias.
Cómo medirlo
Con un medidor de pH calibrado, mide directamente en el agua o en la solución de riego. Hazlo después de añadir fertilizantes, porque estos cambian el pH. Recuerda calibrar el medidor periódicamente.
Cómo ajustarlo
- Si el agua está demasiado alcalina (pH alto): se baja con reguladores "pH-" (ácidos).
- Si está demasiado ácida (pH bajo): se sube con reguladores "pH+".
- Añade el regulador poco a poco, remueve y vuelve a medir hasta llegar al objetivo.
Si riegas mucho volumen o quieres automatizarlo, un controlador de pH mantiene el valor estable sin que estés encima. Y si además te interesan los nutrientes, mídelos con un medidor de EC.