Mantenimiento y cuidado del electrodo de pH

El electrodo (o sonda) es el corazón de cualquier medidor de pH: es la pieza que entra en contacto con el líquido y la que más sufre. Cuidarlo bien es lo que diferencia un medidor que dura años de uno que falla en meses.
Regla de oro: nunca lo guardes seco
El bulbo de vidrio del electrodo debe permanecer siempre húmedo. Guardarlo seco lo deteriora de forma irreversible. Usa solución de almacenamiento (no agua destilada, que con el tiempo "lava" el electrodo). Si no tienes a mano, mantenlo en su capuchón con unas gotas de solución.
Limpieza periódica
Con el uso, el electrodo acumula residuos que falsean la lectura. Límpialo con solución de limpieza de electrodos según el tipo de suciedad (sales, materia orgánica…). Tras limpiar, recalibra siempre.
Buenas prácticas de uso
- Enjuaga el electrodo con agua destilada entre mediciones (no lo frotes).
- No lo dejes en líquidos muy concentrados más tiempo del necesario.
- Evita golpes en el bulbo de vidrio.
- Calibra cada 2-4 semanas para mantener la precisión.
Cuándo cambiar el electrodo
Los electrodos son consumibles: aunque los cuides, con el tiempo pierden sensibilidad. Si tu medidor ya no calibra bien o responde muy lento pese a estar limpio, toca cambiar el electrodo. Por eso conviene elegir, de inicio, un medidor con electrodo reemplazable: a la larga, ahorra dinero.